Publica en revistas espa y colabora con una radio alemana y un canal de televisi mexicano. Sus primeros escritos son reportajes de corte pol en los que la realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias. Con «Las venas abiertas de Am latina»(1971), explicativo t logr su obra m popular y citada, condenando la opresi de un continente a trav de p brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y end de Am Latina.

Mine are prescription (I have to wear them also) wraparounds with lenses made out of same material as aircraft windshields. The legs (temple pieces) snap out and an elastic headband snaps in, and a molded foam rubber «eyecup» pops in, turning them into goggles, if need be. Usually, I just wear them as sunglasses though..

El primer premio del concurso está dotado con 600 euros y el accésit, con 300. Cada participante podrá presentar una o varias obras originales en la sede del Consejo Regulador de Cariena hasta el próximo 20 de junio. Los trabajos deberán tener relación con el vino y la Fiesta de la Vendimia..

Una Universidad que perpetúe que en Espaa los pocos trabajos cualificados que hay se consigan por enchufe, no por méritos. Mire si usted ya se libró del catolicismo, le aconsejo que ahora se libre del izquierdismo espaol que es exactamente lo mismo. Hasta que no creamos todos en la igualdad de oportunidades en lugar de en el igualitarismo y los mesías este país no será próspero y al no ser próspero mantendrá grandes bolsas de pobreza (básicamente de desempleados)..

Y básicamente estabas con otro caballero. Ahora estás buscando el bebé? Totalmente. Pero yendo y viniendo nunca caen las fechas, viste? Tal vez esté pensando en pedir que las líneas aéreas reprogramen los vuelos según su naturaleza. Tal como os dije, poca cosa hemos hecho, aunque en realidad, poco se puede hacer hasta que no entre a bancada en gris. Al rojo solamente le hemos sacado las aletas, capó, defensa y los airbags. Los radiadores no nos ha dado tiempo, pero cualquier dia esta semana que tenga tiempo por la tarde se lo hago, que tardamos poco.

El flamear de tules grises, acompasados al movimiento de las cadav cenicientas manos, por momentos ocultaban el horrible rostro, para descubrirlo luego, con m horror, en la monstruosa caverna de su sonrisa, las puntiagudas orejas, la ganchuda nariz, los ojillos inflamados y sin p y el af de quitarle irremisiblemente todo el aire. El ahogo, la desesperaci la boca reseca, el p y aquella rigidez, finalmente explotan en estent alarido y sobreviene un despertar convulso, sudoroso, que pugna por aventar el monstruoso ser, que ya no est de sobre su pecho, y a desesperadas bocanadas inunda los pulmones del fresco aire de la noche. Resiste denodadamente, porque el sue no lo venza nuevamente, el terror lo invade, pugna porque no vuelva el horrible monstruo, amparado por las sombras de la pesadilla, pero los p pesan, finalmente cae en un profundo sopor y agitadas im bailotean, dando paso lentamente a un dormir calmo, sereno.