Habíamos alquilado por Airbnb un apartamento, reformado en el sótano de una casa antigua, de las de madera de hace un siglo, preciosa. Los dueos vivían arriba, nosotros abajo, magnífico lugar, magnífica experiencia. Buscamos algo para comer y nos fuimos a Times Square a tener nuestro primer contacto con la multiculturalidad de Nueva York.

Inventar el futuro sale caro y Wall Street no tiene mucha paciencia. Google, por tanto, ha comenzado a plantearse qué proyectos tienen realmente más posibilidades de salir adelante y ayudar a mejorar las cuentas de la empresa. El resto son prescindibles, una distracción más para una compaía que no hace mucho tiempo podía permitírselas..

«100 metros cuadrados», el sencillo texto de Juan Carlos Rubio, basado en un caso real, mucho tiene que ver con reflejar este presente oscuro, seguramente sin proponérselo. En la trama se expone la relación que se entabla entre dos mujeres disímiles: Sara (Florencia Bertotti), es la joven profesional que al ver un aviso inmobiliario decide invertir en la compra de un departamento antiguo, venido a menos, donde vive la casi octogenaria Lola (María Valenzuela); mujer viuda y de mal carácter que no disimula su adicción al tabaco, incluida la marihuana. A ellas se suma la presencia del joven vendedor de la inmobiliaria (a cargo de Stéfano De Gregorio, quien además asume varios roles pequeos que requiere la historia).

Partiendo de la base de que ningún piso es igual a otro y más en el caso de la segunda mano, Miguel Córdoba, profesor de Economía Financiera de la Universidad CEU San Pablo, distingue, como Gil, en primer lugar, entre el valor de una vivienda y su precio. «Un indicador de valor razonable sería el precio del inmueble en 2000 de tasaciones adecuadas actualizado con el ndice de precios al consumo (IPC) anual. El resultado no tiene por qué coincidir con el precio de la zona , que probablemente sería un 20% más alto», afirma Córdoba..

En el mercado de divisas, el euro se movía a la baja. La moneda comunitaria retrocedía cerca de medio punto porcentual, para perder el nivel de 1,06 unidades. El dólar se fortalecía no sólo contra la divisa comunitaria, sino contra el conjunto de principales monedas: el US Dollar Index avanzaba un 0,42%..

No podías adquirir todo lo que querías aunque pudieras. Había un máximo de productos, especialmente en los electrodomésticos y muebles. Eso, claro, es algo impensable para nuestra generación: no porque lo queramos todo, sino por el hecho de que alguien nos diga lo que podemos comprar o no»..