Hey, me parece que por primera vez me han pillado una canci de mi «ongoing concert», que ya dura casi ocho a en YouTube, para un blog, y encima poni bien, no como contraejemplo, sino un as de la chanson. Merci bien! Cierto es que es el blog de mi primo, pero tambi cuenta, al menos para m es en la entrada Canciones de veranos remotos. El art que pone hoy habla de guerras de banderas tambi remotas, en los 80, pero es que siempre estamos en lo mismo.

Pues otra cosa no, pero a las playas roteas creo que no tienen permiso para acceder. Para eso tienen una playa privada dentro del territorio de la base. Allí dentro tienen de todo (algo tengo fresco, de cuando la celebración de la Independencia este pasado día 1).

El escritor azteca reiter su llamado a la autocr sin invisibilizar los logros del Gobierno Bolivariano. Debe realizar una revoluci est y pol dentro de la comunicaci pero que no olviden los grandes l de este proceso de cambio que no es poca cosa afirmar que Venezuela ha ido recuperando el habla. Las voces dignificadas de un pueblo que entiende la participaci democr como un hecho suyo y propio.

7. No usemos la televisi como una electr dado que ella no cuida verdaderamente a nuestros hijos, especialmente si los dejamos ver que est dando Recordemos que la televisi no puede dar cari ni es capaz de advertir a los ni de un eventual peligro. Cuando ambos padres trabajan, este criterio es especialmente importante..

Las cruc tienen unos compuestos beneficiosos que se llaman glucosinolatos, pero, comparativamente, no hay unos vegetales que tengan m efectos que otros, en general. Por eso aconsejamos ingerir una cantidad importante de frutas y vegetales diferentes, porque unos tienen m efectos sobre unos tumores y otros, sobre otros. Lo importante es una dieta saludable y variada..

Cultura de la violación. Con este concepto, importado del mundo anglosajón, se define ese conjunto de creencias que justifican la violencia sexual hacia la mujer. Aunque raro es el varón o incluso la mujer que reconozca compartir esta cultura (de la misma manera que nadie justifica un asalto con navajas en mitad de la calle), en cuanto empezamos a escarbar aparecen las raíces profundas que todavía hoy alimentan buena parte de dichas creencias: «Se tiende a justificar, o a encontrar menos grave, una violación en la que la mujer iba vestida con ropa supuestamente provocativa, cuando existía un tonteo previo, si ella había accedido a subir a casa del agresor o en caso de que ambos «hayan tenido relaciones sexuales con anterioridad, argumenta Acracia Infante.